
É moi difícil sinalar unha data aproximada para a existencia do requeixo de As Neves. Hai indicios dunha ruta de peregrinación a Compostela na área, chamada Camiño da Raíña e conta a tradición Oral que estes peregrinos, que chegan ao lugar coñecido como Pousadouro, no linde de San Xosé de Ribarteme e de Santa Eulalia e Batalláns, camiño da Franqueira foron agasallados con Requeixo. Este produto, orixinario de rexións de montaña do concello, especialmente a parroquia de Cerdeira, o lugar de Lentille en Santa Eulalia Batalláns e en San Xosé de Ribarteme, chegou case aos nosos día co mesmo procedemento.
Se ponía leche cruda de vaca y de cabra en una olla próxima a una fuente de calor, cuando la leche estaba templada se le espolvoreaba cuajo natural, (ralladura de estómago seco de cabrito lechal) removiendo la leche para dejarla reposar posteriormente durante 24 horas con una temperatura templada.
Una vez cuajada la leche se introducía en sacos de lino para su desuerado. Eliminado el suero, se vaciaba el contenido del saco y se amasaba para darle al queso un aspecto homogéneo y a la vez cremoso. A continuacion se moldeaba para hacer quesitos de unos 85 gramos aproximadamente, con una forma parecida a las croquetas, y ser envueltos en hojas de col. Esta presentación se hizo posteriormente en paños de lino, papel plata y en la actualidad en film alimentario. También desde muy antiguo se usaban estos quesitos vendidos por docenas como moneda de cambio para adquirir otros bienes para el consumo como pescado, azúcar y café.
Con la aparición de productos farmacéuticos llegan los fermentos lácticos que sustituyen a la ralladura de estómago de cabrito. En las zonas mencionadas todavía quedan algunas casas
donde se elabora este producto para el autoconsumo con unas características peculiares y específicas debido a la calidad de los pastos.
La comarca de Condado-Paradanta, y en especial el Ayuntamiento de As Neves, ha sido desde siempre una zona de fuerte tradición apícolapor su flora característica.
Existe una gran diversidad de flora mielífera compuesta por eucalipto, árboles frutales, coles, castaño, zarza, ercáceas, roble y prado, lo que garantiza una producción constante del colmenar desde febrero hasta agosto.
Desde antaño y hasta hace bien pocos años, los colmenares estaban formados por colmenas realizadas en corcho y cubiertas con paja de centeno. La explicación a esta forma de apicultura tiene su base en la materia prima procedente del corcho de los alcornoques que poblaban los bosques y el cultivo del centeno muy arraigado en zonas de montaña.
Es a partir de los años 80 cuando aparecen las colmenas movilistas tipo Langhstron que revoluciona la apicultura. Sin embargo, el sector sufre un grave retroceso a finales de esta década con la aparición de enfermedades tales como la loque americana y la barroasis extinguiendo casi por completo la totalidad de los colmenares.
A mediados de los 90 comienza una lenta recuperación de algunos colmenares y es en nuestros días cuando se comienzan a ver los primeros resultados debido a los tratamientos contra las enfermedades y el conocimiento del manejo de la colmena por parte de algunos pequeños apicultores. Sin embargo, esta apicultura sigue siendo básicamente de autoconsumo y el gran problema con el que se encuentran los apicultores formados es la falta de unificación de criterios y cronología a la hora de realizar los tratamientos preventivos.







